Periódico EL OBSERVADOR

¡Para que aprendamos a valorar lo nuestro!

viernes, 13 de agosto de 2010

INSÓLITAS
Nació sin manos y, sin embargo, es la mejor tejedora de la aldea

Ren Jiemei, de 65 años, tiene tanta habilidad es sus pies que es capaz de enhebrar una aguja en su primer intento. Sus bordados son tan buenos que están reconocidos como los mejores de su aldea y las mujeres que se dedican a ello reconocen que no pueden competir con Ren ni en calidad ni en velocidad.

"Nací sin brazos, así que desde niña me juré que lograría hacer cualquier cosa con mis pies", explicó. En sus días de alumna utilizaba los pies para escribir y la boca para pasar las hojas de los libros y a menudo se destacó como la mejor de su clase.
También los usa para comer, lavar, peinarse, dibujar y cortar papel. En abril del 2009 Ren fue invitada a hablar a los sobrevivientes del terremoto sobre cómo salir adelante a pesar de las limitaciones.


EL AMOR LES SALVÓ LA VIDA

Iban los dos a suicidarse, pero mejor se enamoraron

Un muchacho con el corazón destrozado contemplaba el vacío desde lo alto de un puente en Ufa, Rusia, cuando ve que desde el mismo viaducto una joven planea hacer lo mismo. El devastado Andriej Ivanov, de 26 años, quería quitarse la vida porque su novia había muerto en un accidente automovilístico poco antes de la boda. María Petrova, de 21, planeaba hacer lo mismo porque sus padres la echaron de casa al enterarse de su embarazo.
La joven casi salta a las heladas aguas del río Belaya cuando Adriej la atrapó por detrás. "No podía dejarla caer, no importa cuán roto estuviera mi corazón", explicó el muchacho. "Cuando la agarré se tiró a llorar en mis brazos. Nos abrazamos y hablamos y hablamos ... Esa noche ella salvó mi vida y yo la de ella".
“Este fue otro más de los bonitos milagros del amor”, comentó uno de los emocionados observadores del incidente.







Humor y buen genio

Primer acto: Una cuerda acostada en un sillón
Segundo acto: Una cuerda acostada en un sofá
Tercer acto: Una cuerda acostada en una cama
¿Cómo se llama la obra?
Se llama: “La cuerda floja”.

Estaba a punto de ser ejecutado un reo cuando le preguntan:
¿Oye, Condenado, cuál es tu último deseo?
El muy condenado contesta:
Mi último deseo es que me ahorquen por la cintura, porque del cuello me siento sin aire, como que me ahogo.

En la escuela un niño le pregunta a su compañero:
-Amigo, ¿A los cuantos años se muere un burro?
El lo miró de arriba abajo y le contestó:
-¿Por qué? ¿Acaso ya te sientes mal?

Primer acto: Un vello (o sea un pelo, por si no sabías) está en la cama.
Segundo acto: El pelo sigue en la cama durmiendo..
Tercer acto: El pelo está todavía en la cama soñando.
¿Cómo se llama la obra?
El vello durmiente.

El alcalde de cierto pueblo le pide a su secretario:
--Secretario, cite al concejo pa'l viernes.
Éste vacila y le pregunta:
--Mi señor alcalde, ¿Viernes con qué se escribe: con 'v' de vaca, o con 'b' de burro?
Titubeando la primera autoridad del municipio le respondió:
--Pensándolo bien, cítelos mejor pa'l lunes.

¿Por qué la mujer dejó a Hulk, el hombre verde?
Porque ella quería un hombre más maduro...

Dicen que las suegras son como las estrellas....
¡Entre más lejos más bellas!

Entre dos amigas:
¿Qué hay de tu marido?
Bien. Cada año que pasa le parezco más interesante...
¡Tan divino! ¿Y eso? ¿Es un romántico?
No. ¡Es un fanático de las antigüedades!

”Me encanta ir a la escuela”.
(Lo dijo un piojo).

¡Que hermosa y encantadora es la humanidad!
(Lo dijo un caníbal.)

Hay una fiesta de puntos (.) entonces entra un asterisco (*), y todos lo miran así asombrados, (como cuando entra un asterisco a una fiesta de puntos). Entonces el asterisco les dice:
––¿Por qué esa cara de tontos asustados, es que nunca habían visto a un punto despeinado?

La importancia de la lectura desde la cuna

El primer contacto que tienen los niños con la literatura es a través de las "nanas" o "canciones" que padres y abuelos le entonan cuando es pequeño. Luego vendrá la época de los cuentos narrados, de los libros leídos, más tarde prosigue en el Jardín infantil, donde "el libro" empieza a tener importancia y se convierte en el nuevo juguete, el cual como niño tendrá a su alcance...

En ese tierno espacio del jardín, tan enriquecedor de su vida escuchará historias, hojeará libros de imágenes, jugará con poesías. Disfrutará de ese cuento leído o narrado, como forma válida de lectura, ya que el niño interactúa con el texto, representando imágenes, evocando objetos, animales conocidos, asociando escenas y progresivamente llegará al final de la historia. Así, tras la curiosidad y el gusto por el texto divertido, comienza a interesarse por la literatura. Luego va a la escuela primaria con deseos de aprender las letras, de unirlas y de formar palabras, también de escribir oraciones y comenzar a leer sus propias producciones. Pronto entrará en la magia de interpretar el mensaje escrito de los libros y lo llevará a realizar viajes imaginarios, a llorar, a reír, a recrearse con el personaje favorito, a volar con la imaginación; pero también a aterrizar para ponerse en contacto con la realidad y adquirir herramientas para transformarla.
La escuela en este sentido cumple un papel esencial, por ser espacio propicio donde se debe enseñar a los niños el amor por la lectura, además de la habilidad para hacerlo bien. Y esta competencia será decisiva para que ellos en sus siguientes años de escolaridad la empleen como herramienta primordial de aprendizaje. Casi siempre en los alumnos mayores se notará la indiferencia hacia la lectura como una de las razones de su flaqueza académica y de su fracaso escolar.
Debemos también tener en cuenta que las personas lectoras, formadas sólidamente desde la cuna, tendrán mayores posibilidades de desempeñarse bien no sólo en sus estudios superiores, sino que también estarán más equipadas para insertarse en el mundo laboral cada día más exigente. Así mismo, mantendrán mejores contactos sociales y se desenvolverán en su medio como personas preparadas muy productivas.
Finalmente unos observadores plantean una solución posible a la decadencia de la enseñanza en todo el mundo: "Leerles a los chicos 15 minutos por día –dicen– es llevarlos al milagro de la lectura". Y agregan: "Un buen maestro es alguien a quien le encanta leer y hacer leer". Pero no bastan sólo maestros lectores. En el hogar de esos niños deberán existir también padres lectores y bibliotecas. ¿Cómo puede un niño entender la importancia de leer si nunca ha visto a su padre hacerlo, si nunca ha deseado intensamente leer también él solo como lo hacen con tanto gusto la mamá o la hermana o el tío, cuando incluso dramatizan la lectura en voz alta? Por último, antes de cantar la canción de cuna, hay que recordar que la lectura ha de ser un placer contagioso, jamás una imposición.